Es uno de esos lugares con un encanto especial, lo mires por donde lo mires. Pero si hay algo que llama la atención a los comensales es que pueden comprar no solamente la comida que consumen sino la silla en la que disfrutan del plato o la lámpara que ha iluminado su velada.
Visitando el restaurante Vegetarian Art, todos estos prejuicios acabarán por los suelos ya que, la enorme variedad y sabor de sus platos nos trasladarán a un auténtico mundo de sensaciones nuevas.
Un lugar con un estilo absolutamente personal, que mezcla el diseño con la originalidad y un carácter especial, tanto en la decoración como en sus platos.